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martes, 25 de octubre de 2016

Leyendas Japonesas

Las tradiciones orientales se basan mucho en la espiritualidad, por ello existen multitud de dioses, leyendas e historias fantásticas o épicas relacionadas con seres y espíritus.
Por eso y por el gran atractivo del país, os traigo Leyendas Japonesas.




Empecemos por una de las más conocidas



 EL KAPPA.

El kappa es una bestia de la cultura japonesa, estas viven en lugares con agua dulce como lagos, pantanos o ríos, estos seres con aspecto anfibio, piel escamosa, caparazón de tortuga y pico, se ocultan en las aguas esperando a que un niño entre para ahogarlo y comérselo.
kappa el niño tortuga

El kappa tiene un punto débil, ya que en su cabeza posee una hoja de lirio en la cabeza en la que tiene un pequeño charco de agua, si este se derrama o se evapora el kappa se debilitará tanto que incluso pueden llegar a morir













LOS TRES MONOS SABIOS

Estos monos fueron enviados por los dioses ,según las leyendas, estaban destinados a criticar y denunciar los actos crueles de los humanos.
Figuras en el templo de Toshugu ( en la ciudad de Nikko )
Poseían un defecto y una virtud.
 Kikazaru ( el mono que no oye ) era muy observador Iwazaru ( el mono que no habla ) era buen entendedor y sabe escuchar
y por último Mizaru ( el mono que no ve ) este último era buen escuchador y bueno en palabras.
Juntos eran unos verdaderos sabios que como ya he mencionado denunciaban a los humanos





EL CONEJO DE LA LUNA.

Esta leyenda tiene un origen azteca pero hay varias versiones japonesas, en ellas un pobre anciano llega muerto de hambre a una ladea, donde se encuentra con tres animales, un mono, un zorro y un conejo.
Los animales le buscaron alimento, el mono trajo fruta , el zorro trajo presas, pero el conejo al no traer nada se arrojó al fuego, se sacrificó para dar de comer al anciano, el anciano se conmovió y descubrió su verdadera forma, la de un dios, por el bonito acto que había presenciado conmemoró al conejo poniendo su forma en la luna.
Esta leyenda concluye explicando por qué saltan los conejos, y es para llegar a la altura de su héroe más grande



HITOBASHIRA

Hitobashira, traducido al español significa “pilares humanos”, y es una leyenda que surgió en el Japón de la antigüedad, cuando las personas creían que era necesario hacer sacrificios a los dioses para que las construcciones estuvieran siempre protegidas y se volvieran fuertes y estables.

¿Cómo se hacían estos sacrificios?. Simplemente tomaban a un pobre desgraciado y lo sellaban, vivo, en los pilares de las construcciones y, si los dioses aprobaban el acto, los edificios duraban muchos años. Sin embargo, estos siempre estarían habitados por los fantasmas de las personas atrapadas en las paredes.


Por último y aunque sé que no son leyendas, sino cuentos típicos, os traigo estos dos cuentos, lo más conocidos del ámbito japonés.


+ MOMOTARO



Hace mucho, mucho tiempo, en algún lugar vivía una pareja de ancianos.

Un día el anciano salió a la montaña a recoger leña mientras que la ancianita fue al río para lavar ropa, en eso un enorme melocotón bajaba por el río, aguas abajo.

Ella lo recogió y se lo llevó a casa.

El anciano al llegar a casa se sorprendió al ver tan enorme melocotón! y dijo: “¡Qué melocotón tan grande!, ¿lo cortamos? y la anciana contestó: “¡Sí, vamos a cortarlo!”.

En ese momento el melocotón empezó a moverse y de su interior salió un niño.

Los ancianos se sorprendieron al ver a un niño salir de aquel enorme melocotón, y a la vez, una gran alegría los embargó al ver en él al hijo que no tenían.

“¡Lo llamaremos Momotaro! porque nació de un “momó” (melocotón)

Momotaro comía mucho y creció fuerte y robusto. Nadie podía rivalizar con él, pero había algo que preocupaba a los ancianos, éste no pronunciaba ni una sóla palabra.

Por esos días unos demonios estaban causando alboroto y cometiendo fechorías por todo el pueblo. Ante eso, Momotaro pensaba dentro de sí: “¡Esta situación no lo puedo tolerar!”.

Un día, de repente comenzó a hablar y dijo a sus padres: “¡Voy a subyugar a los demonios! Por favor ayúdenme con los preparativos para mi viaje.” Los ancianos se quedaron sorprendidos al escuchar por primera vez la voz de Momotaro.

El anciano, luego de reponerse de la sorpresa, se dirigió a Momotaro diciéndole: “Hijo, es mejor que desistas de hacer cosas tan peligrosas, no queremos perderte”.

Pero los ancianos al ver la determinación de Momotaro, decidieron ayudarle en lo posible con su aventura Le entregaron ropas nuevas y de alimento la ancianita le había preparado “kibi dango”

Momotaro partió hacia la isla de los demonios. Los ancianos rezaban a dios para que su hijo se encontrara sano y salvo. Este se encontró en el camino con un perro. El perro le dijo: “¡Oiga! Déme un “dango” por favor. Si me lo dá le ayudo”. Momotaro le entregó un “dango” y empezaron a caminar juntos.

Momentos después se encontraron con un mono, el cual pidió a Momotaro lo mismo que el perro. Momotaro tomó un “dango” y se lo entregó, y los tres empezaron la marcha nuevamente.

En el camino a la isla del demonio, encontraron a un faisán, el cual pidió lo mismo que los anteriores y se unió al grupo.

Pasaron unos días y llegaron por fin a la “isla de los demonios”. El faisán realizó un vuelo de reconocimiento y al volver dijo:”Ahora todos están tomando Sake. Momotaro pensó que era una buena ocasión y se dirigio hacia ellos.

Pero no podían entrar porque el portón estaba cerrado. En ese momento el mono saltó el portón y abrió la cerradura.

Los cuatro entraron a la vez y los demonios quedaron sorprendidos al verlos. El perro mordió a un demonio, el mono arañó a otro mientras que el faisán picoteaba a un tercero.

Momotaro dió un cabezazo al jefe de los demonios y le dijo: “¡He venido a darles castigo por el daño que han causado!

Los demonios se arrodillaron ante el : “¡Nunca más lo haremos!, ¡perdónanos!”.

Momotaro los perdonó y recobró el tesoro robado, volviendo a casa sano y salvo con sus amigos, contento de haber realizado su labor y por ella hoy todos los niños nipones lo toman por el simbolo del valor


+LA PRINCESA DE LA LUNA / EL VIEJO LEÑADOR



Hace mucho tiempo, en Japón, vivía un pobre y anciano leñador que vivía con su esposa. 

Un día, estaba cortando bambú en una plantación cuando de repente se encontró con una caña de bambú que brillaba desde su interior intensamente con un tono dorado. El leñador, curioso, se acercó a la caña de bambú para observarla detenidamente. 


Con mucho cuidado, cortó el bambú y para su sorpresa dentro de la caña había una adorable y minúscula niña.

Como el anciano y su esposa, nunca habían podido tener hijos, el leñador decidió llevarse a la niña a casa, convencido de que era un regalo de los dioses, y allí la crió junto a su esposa con mucho amor y cariño. Decidieron llamar a la niña Kaguya Hime (que significa más o menos: princesa de la luz brillante).

A partir de aquel día, cada vez que el anciano cortaba bambú en aquella plantación, encontraba monedas de oro dentro de las cañas de bambú, y gracias a esto no tardó en hacerse rico.


Sorprendentemente, en menos de tres meses Kaguya Hime se convirtió en una hermosa joven. Muy pronto su belleza se hizo famosa en todo el país y un joven tras otro venía de lejos para pedir su mano en matrimonio. Kaguya Hime rechazaba a todos sus pretendientes, pero hubo cinco nobles que se negaban a rendirse. Así que para disuadirles, ella les pidió un regalo a cada uno de ellos y prometió casarse con el primero de ellos que trajera lo que ella había pedido. Pero lo que ella les pidió, no eran cosas que se pudieran encontrar en cualquier parte de este planeta, así que los cinco nobles pronto se rindieron.

Mientras tanto, el Emperador, que había oído hablar de la belleza de Kaguya Hime, también comenzó a cortejar a la joven para que fuera su esposa y la Emperatriz. Pero ella también le rechazó. Cuando el Emperador intentó forzar a Kaguya Hime para que fuera con él a Palacio, ella desapareció ante sus ojos. El Emperador comprendió que había algo inusual en Kaguya Hime y también se rindió.

Tres años pasaron, y Kaguya Hime se volvió mucho más hermosa. Entonces, durante la primavera, Kaguya Hime empezó a sentir mucha melancolía por las noches, durante las cuales, ella miraba a la luna y comenzaba a llorar amargamente.


El anciano leñador, preocupado, le preguntó a la joven: 

- “¿Qué te pasa querida?”

Kaguya Hime, mirando al cielo, le respondió:

- “En realidad, vengo de la Luna. Fui enviada a vivir a la Tierra por mi Rey, pero ahora me han dicho que debo regresar a casa. Echaré tanto de menos a la gente de la Tierra, por eso estoy tan triste.”

El anciano, sorprendido, no que quería que su querida hija se fuera, así que fue a consultar al Emperador para poder idear un plan y así evitarlo. Así que una noche de luna llena, los guardias del Emperador escondieron a Kaguya Hime en las profundidades de la casa del leñador y la rodearon.


Pero de repente, el cielo comenzó a iluminarse y mensajeros de la Luna, vestidos en ropas muy brillantes, bajaron desde el cielo hasta la Tierra en una nube. Al ver esto, los guardias se quedaron petrificados y perdieron todo el coraje que poseían. Así, sin impedimentos, los mensajeros de la Luna se llevaron a Kaguya Hime a un palanquín y la vistieron con un bello vestido de plumas. 

Y así, Kaguya Hime partió con destino a la Luna, dejando atrás a la pareja de ancianos desconsolados.

Esta historia posee variaciones en el final, ( aunque yo las desconozca)
Espero que os aya gustado esta entrada a cerca de algunas leyendas japonesas, he querido hacer referencia a esta cultura al seleccionar alas imágenes e incluso al enseñaros la historia de la princesa con pequeñas imágenes.

Un saludo de vuestro desconocido
F.



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